Muchas veces queremos que nuestro hogar o distintos espacios se vean fantásticos, llenos de color, toques especiales, materiales y objetos, sin embargo, es muy común caer en lo exagerado, en lo feo.

            A veces queremos darle nuestro toque, pero caemos en la tentación de querer hacer algo muy rebuscado, pero, no te preocupes, está bien querer hacer realmente nuestro, pero tampoco caigas en lo tradicional, si es que quieres lograr un estilo más práctico y armónico. Te decimos que evitar a la hora de decorar tus espacios:

  1. Evita el famoso cuadro de la última cena en tu comedor o salón: sabemos que el cuadro es famosísimo, y creemos que no debe faltar en los hogares católicos, está bien la religión o tu fé, sin embargo, ésta pintura se ha vuelto tan ordinaria y choteada, que sin embargo sigue siendo magnífica, es obvio que no pondrás el cuadro original, la imagen original se ha modificado por los vendedores, muchas veces solo es una impresión digital en un cuadro muy feo de madera, además de que hace que tu hogar luzca como el de muchos, pierde el sentido de armonía que seguro buscas y el tacto de originalidad que podría representarte.
  2. Cuándo compres sillones, evita forrarlos: cuidar tu sofá está bien, sin embargo, poniéndole hule o sábanas, o incluso dejarle el plástico de protección hace que tu salón luzca un tanto, emmm, desagradable, imagínate que lleguen visitas y se sienten, y a la hora suenen rechinidos y parezca que el invitado se echó flatulencias, todo por el roce de su cuerpo con el hule, ¿horrible no?, además es super incómodo andar escuchando ruidos a la hora de acomodarnos. Con las sábanas hace notar que el lugar es deplorable, y más si las sábanas están rotas, te recomendamos limpiar periódicamente tus sillones, pide recomendaciones de expertos para ver cuál es la mejor alternativa de limpieza, y saca a presumir tus hermosos sillones, ojo, no compres colores chillantes, en especial los rojos carmín.
  3. No compres manteles de hule: el comedor es un lugar muy importante en la casa, y la sensación de tener un mantel de hule por las mañanas, con frío y que se ande pegando en los brazos es realmente una experiencia muy incómoda, trata de adquirir manteles de tela de algodón, de preferencia en colores sencillos, en tonos claros y pastel, evita los bordados y estampados ostentosos.
  4. No le pongas fundas con peluches al retrete: por lo general, en Navidad camos en la tentación de ponerle al retrete fundas con nochebuenas o en 3D con peluches de muñecos de nieve o renos, encajes excesivos, o en alguna otra ocasión con bordados en chaquirón y lentejuela, además de que se ve terrible, es un lugar de mala higiene, puesto que la tela suele atrapar los gérmenes más fácilmente, se moja, y peor si pones fundas en las sentaderas.
  5. No pintes tus habitaciones de colores muy oscuros, parecerá muy aterrador cuando la noche llegue, ¿has oído hablar de la psicología del color? los colores oscuros, como el negro y el azul rey hacen que el lugar parezca muy sólido, quizá influya mucho en tu estado anímico, si quieres jugar con colores oscuros, te recomendamos combinar dos colores, uno oscuro y otro claro, evita los colores chillantes, harán mucho ruido a nuestra vista.

Nuestro hogar es nuestro espacio, por eso hay que brindarle el tiempo necesario para que se vea bien, es nuestro templo.

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