La cuna de moises es una planta es muy versátil y tiene un aspecto tan elegante y sofisticado que pocos creen que sea tan fácil de cuidar. La Cuna de Moisés pertenece a la familia de las Spathiphyllum, que son originarias de las selvas tropicales de América del sur, pero hoy en día son famosas en todo el mundo porque pueden florecer en ecosistemas diferentes a su hábitat natural. Florecen varias veces al año y no tienes que saber demasiado para tener una en casa.

En algunas regiones también se conoce como cala, garza, bandera blanca, lirio de la paz o espatifilo. Sus hojas tienen una forma alargada y pueden medir entre 10 y 60 CM, esto hace que la podamos tener en casa, aunque no tengamos mucho espacio. Los peciolos son verdes y son más grandes que la lámina foliar de las hojas. En torno a la espiga está un pétalo blanco y cóncavo que sirve de cuidado y protección para la espiga y las flores hermafroditas fértiles del centro.

Aunque las flores se dan todo el año, es fácil identificar su ciclo de vida porque cuando los bordes empiezan a tomar una coloración verde, luego blanca y nuevamente verdes quiere decir que pronto va a morir. Las flores se dan todo el año.

Esta planta es un poco independiente y no le gusta que urgen demasiado en ella, pero tampoco debe ser desatendida. Prefiere las rutinas y riegos constantes.

Temperatura y riego de la cuna de Moisés

Esta planta no la recomendamos para espacios exteriores porque proviene de regiones de Suramérica donde la temperatura es bastante alta. Lo mejor es mantenerla en casa en torno a unos 15 °C y 25 °C. No toleran las corrientes y las heladas son mortales para ellas. Tampoco es bueno someterla a cambios de temperatura demasiado bruscos porque es probable que no sobreviva.

Esta planta necesita humedad, pero esto no quiere decir exceso de riego. Aunque siempre hay que humedecer la tierra, también hay que mantener la humedad del ambiente porque es la principal fuente de humectación para las hojas y flores. Puedes colocarla cerca de un recipiente con agua o en conjunto con otras plantas para que generen un microclima. 

Si esto no es posible, todavía puede rociarla con agua dos o tres veces a la semana, pero si el clima es seco, este proceso debe hacerse a diario. Colocar la maceta encima de un recipiente con piedra y agua también funciona como un humidificador.

En el verano necesita de riegos abundantes dos o tres veces por semana, pero en invierno debes dejarla reposar y solo regar cuando esté seca.

Iluminación y abono de la cuna de Moisés

Estás plantas necesitan exposición a la luz constantemente, pero nunca de forma directa. Si los rayos del sol iluminan directamente las hojas van a aparecer manchas amarillas y la hoja empezará a ponerse seca. Los mejores lugares son zonas iluminadas cerca de ventanas, pero a la sombra. Recuerda que las hojas deberían tener un color verde bastante intenso, si se vuelven más claras, quiere decir que están expuestas a la luz directa del sol.

Esta planta necesita abonos durante la primavera y el verano. Con un abono ecológico es suficiente para nutrirla, aunque también puedes usar un abono para plantas verdes. Puedes utilizar fertilizantes para ayudar a l crecimiento de la planta.

Transplante de la cuna de Moisés

Las cunas de Moisés necesitan cambiar de maceta para crecer correctamente. Este cambio deberías hacerlo cada dos años y si vas a ponerla en una maceta nueva, es importante que ésta sea 3 centímetros más profunda que la anterior para que pueda desarrollar sus raíces. Si no vas a cambiar de maceta, si debes cambiar la tierra.

Si tienes un jardín y  está en la tierra el hoyo debería medir 50 x 50. También debes agregar abono y perlitas en la misma proporción antes de poner la planta y empezar a regarla. El mejor lugar para esta planta cuando está en exteriores es muy cerca de un árbol para poder protegerse de la luz directa del sol y conseguir un buen ambiente de humedad.

Cuando quieras dividirla, separa los brotes que están al pie, pero déjalas tomar bastante luz en las primeras horas de la mañana o al atardecer. El suelo o la maceta de la planta debe estar enriquecido, fértil y bien regado para que las raíces no se mueran.

Poda de la cuna de Moisés

Esta es una de las plantas que sí o sí necesita una poda para que puedan lucir mejor las flores. También hay que limpiar las hojas para que los estomas no se obstruyan y terminen dificultando la fotosíntesis. Si ves que las hojas están oscuras o amarillas, hay que cortarlas porque no se van a recuperar. Si las manchas solo están en los bordes, recorta la parte que está dañada.

Plagas de la cuna de Moisés


Esta planta es susceptible a plagas cuando se encuentra en el sitio incorrecto. Algunos de estos microorganismos son causados por la malnutrición. Los insectos, las arañas, las moscas blancas y los ácaros son muy perjudiciales para las calas. 

La mejor forma de evitar esto es usar insecticidas químicos u orgánicos. Los que están fabricados con productos con potasio funcionan muy bien. Los pesticidas caseros como las ramas de canelas y el vinagre repelen a estos insectos.

Consejos para el cuidado de las Cunas de Moisés.

Esta es una planta fácil de cuidar, pero es mejor tomar estos consejos en cuenta para darle los cuidados que necesita y evitar comunicaciones:

  • Las hojas hay que limpiar las con un paño humedecido para quitar el polvo.
  • La maceta debería estar cerca de una ventana, pero cuidando de que no reciba luz directa del sol demasiado tiempo.
  • Aplica fungicida cuando sea necesario y retira las partes dañadas de la planta para que no se propaguen las infecciones.
  • No uses abrillantadores de plantas porque obstruyen los estomas.

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